■ El número de habitantes censados en Vilanova i la Geltrú ha alcanzado las 70.556 personas en 2024

La población de Vilanova i la Geltrú acaba de superar los 70.000 habitantes censados y sigue subiendo. Esta tendencia de crecimiento es motivo de inquietud. Muchos temen que, con el paso de los años, la capital de la comarca del Garraf acabe convirtiéndose en una ciudad dormitorio cualquiera del extrarradio de Barcelona.
En 2024, el número de habitantes censados en Vilanova i la Geltrú ha alcanzado las 70.556 personas. Así ha quedado reflejado en la última revisión del padrón municipal, que fue aprobada en el Pleno del Ayuntamiento del pasado abril.

¿Cuánto más crecerá la población de Vilanova i la Geltrú?
Hace un par de años, el Institut d’Estadística de Catalunya dio a conocer una serie de proyecciones demográficas en las que preveía que Vilanova i la Geltrú podría alcanzar los 80.000 habitantes cuando llegáramos al año 2041. Esto sería en un «escenario de crecimiento demográfico alto». En un «escenario medio», en el año 2041 la ciudad llegaría a los 70.000 habitantes. En un «escenario bajo» incluso perdería población.
| Habitantes previstos en VNG para el año 2041 | |
| Escenario bajo | 61.633 |
| Escenario medio | 70.842 |
| Escenario alto | 80.466 |
Sin embargo, el «escenario medio» previsto para de aquí a 17 años ya ha quedado completamente rebasado en el momento en que la población de Vilanova i la Geltrú ha alcanzado los 70.556 habitantes en 2024.
Gráfico interactivo facilitado por Idescat. Desliza el ratón sobre cada municipio o pulsa con el dedo en tu teléfono móvil para ver el número de habitantes previsto en cada municipio para el año 2041 en un escenario de crecimiento medio. También puedes hacer click en el icono de ampliar (esquina inferior derecha) para ver el mapa ampliado en toda la pantalla.

¿Por qué está aumentando la población de Vilanova i la Geltrú?
Otro estudio demográfico, realizado por el Ayuntamiento de Vilanova i la Geltrú en 2019, justo antes de la pandemia del coronavirus, preveía que la población de la ciudad llegaría a los 86.000 habitantes en el horizonte del año 2038, en un «escenario alto».
Precisamente, la covid-19 ha marcado un antes y un después en la evolución demográfica de la ciudad.
En este sentido, los movimientos migratorios que desde la década de 1990 centrifugan habitantes del área metropolitana de Barcelona hacia Vilanova i la Geltrú, Sitges, Sant Pere de Ribes, etc, se han acelerado en los últimos tres años.

Así, el boom demográfico que afecta ahora a la comarca del Garraf se ha intensificado debido a cambios sociales y económicos que han venido para quedarse tras la pandemia, entre ellos la implantación masiva del teletrabajo.
El fuerte encarecimiento de la vivienda en Barcelona es otro factor que expulsa población hacia el extrarradio del área metropolitana.

¿Qué consecuencias tiene para Vilanova i la Geltrú el aumento de la población?
El crecimiento demográfico que experimenta Vilanova i la Geltrú es una de las patatas calientes que debe manejar el Ayuntamiento.
Según explica el concejal de Urbanismo, Gerard Llobet (PSC) la última actualización del plan general urbanístico de Vilanova i la Geltrú data del año 2001, el cual se basa en un plan urbanístico previo establecido en 1983.
«Esos planes preveían un crecimiento muy importante para la ciudad, que ahora debemos repensar. Sobre todo si tenemos en cuenta lo que dice el Plan Director Metropolitano, impulsado por la Generalitat de Catalunya», explica Llobet.

«El crecimiento no puede ser a cualquier precio, sino que debe ir acompañado de servicios públicos, equipamientos y actividad económica»
El Ayuntamiento presentó alegaciones a dicho plan porque, entre otras cosas, en ese plan de la Generalitat se dice que Vilanova i la Geltrú será un núcleo de crecimiento de población en el futuro.
«Desde el gobierno municipal decimos que ese crecimiento no puede ser a cualquier precio, sino que debe ir acompañado de servicios públicos y equipamientos. Es decir, de recursos económicos. Hay que poner énfasis en los aspectos relacionados con la salud: equipamientos sanitarios y nuevo hospital, nuevo centro de atención primaria, residencias, servicios de acompañamiento a la tercera edad, etc. Además, no podemos tener un territorio tan mal comunicado», expone Gerard Llobet.
Por otra parte, «queremos acompañar el crecimiento del número de habitantes con un crecimiento de la actividad económica. Es decir, creación de puestos de trabajo. En los últimos años, se ha disparado la diferencia entre población residente y población ocupada que trabaja en la misma ciudad. Hay que buscar un nuevo equilibrio».
Ver la entrevista completa a Gerard Llobet en este enlace.

¿Qué riesgos tiene el crecimiento tan rápido de la población en Vilanova i la Geltrú?
Marc Segarra, concejal de Transformen VNG en el Ayuntamiento de Vilanova i la Geltrú (grupo en la oposición municipal), también lanza una advertencia sobre los planes que tiene la Generalitat para la comarca del Garraf.
«Mientras en Barcelona todo el tejido productivo se concentra en la primera y segunda corona metropolitana, el crecimiento poblacional se envía hacia aquí. Estamos ante una Cataluña muy jacobina, en términos de centralismo político. Las decisiones se toman en la capital y no se cuenta con el territorio», expone Marc Segarra.
El concejal de Transformem VNG también cree que «en Vilanova i la Geltrú se están construyendo muchas viviendas, pero en cambio, hay una falta flagrante de servicios y equipamientos».

«Si Vilanova sigue creciendo a un ritmo frenético, se irá diluyendo la identidad local y se irá convirtiendo en una ciudad dormitorio»
Pone como ejemplo el barrio de mar. «Se están construyendo grandes torres de pisos en Pirelli Mar, una zona donde irán a vivir cerca de 3.000 personas. ¿Qué equipamientos van a tener? Les faltará una biblioteca, el centro cívico cae a trozos, el centro de atención primaria de Baix a Mar se queda antiguo… Esto no es sostenible».
«Otro factor que considerar es la identidad local. Si sigue llegando población en un grado tan elevado, estas personas seguramente no se podrán integrar con el grado que la ciudad desearía y paulatinamente, por toda la gente que tiene que ir a trabajar diariamente a Barcelona, la vila se irá convirtiendo en una ciudad dormitorio. Si la ciudad sigue creciendo a un ritmo frenético, se irá diluyendo la identidad local», advierte Marc Segarra.
¿Qué propone Transformem VNG? «Nosotros defendemos un modelo de ciudad compacta, en lugar de que la ciudad siga expandiéndose más allá de los límites actuales que tiene. Un 7% de las viviendas de la ciudad están vacías. Antes de meterte con construcciones y promociones, intentemos buscar subvenciones para que los propietarios puedan rehabilitar esos edificios y se puedan reintroducir esas viviendas en el mercado de alquiler».

En todo caso, Marc Segarra cree que la revisión del Plan General es clave para decidir el rumbo que tomará la ciudad. «Es una de las herramientas fundamentales junto con las políticas de vivienda y de promoción económica. En el Plan General, se trata de no tocar l’Ortoll, integrar las urbanizaciones periurbanas y delimitar cuáles son las áreas de crecimiento».
«Si solo seguimos metiendo cemento, eso va a traer desarraigo«, advierte Marc Segarra. «No sabemos si Vilanova quiere ser una ciudad turística, de pequeño comercio o industrial. Ese debate está ahí. Pero todos tenemos claro que no queremos ser una ciudad dormitorio«, concluye.

El nuevo hospital, un equipamiento esencial para el futuro de Vilanova
Según apunta Carlos Remacha, concejal del PP en el Ayuntamiento de Vilanova i la Geltrú (en la oposición), el aumento de la población que experimenta la capital del Garraf significa que la ciudad deberá tener un equipamiento esencial en el futuro: un nuevo hospital.
«El nuevo hospital comarcal que debería construirse en Vilanova i la Geltrú es un tema radical. En el hospital Sant Camil de Sant Pere de Ribes trabajan grandes profesionales, pero tienen unas carencias brutales. En momentos puntuales las esperas llegan a 12 horas», denuncia Carlos Remacha.
La dificultad de acceso a la vivienda es otro problema que también va a ir agravándose a medida que Vilanova i la Geltrú siga atrayendo más y más habitantes, añade el concejal del PP:
«El precio de la vivienda en la ciudad ahora ronda los 250.000 euros. No se hace promoción de vivienda de protección oficial en Vilanova i la Geltrú desde hace muchos años. Lo preocupante es que la comarca del Garraf está a la cola de las inversiones de la Generalitat y encima vamos muy tarde para esta planificación», añade Remacha.

«Vilanova i la Geltrú también tiene que atraer empresas. Si no ofrecemos alternativas económicas, existe el riesgo de convertirnos en una ciudad dormitorio»
Otro déficit que señala el concejal del PP es la seguridad. «El número de delitos está aumentando coincidiendo con el aumento de la población. Vilanova i la Geltrú está por debajo de los marcos que se fijan para los municipios en la Unión Europea en cuanto al número medio de unidades policiales». Por dicho motivo, dice, sería necesaria una mayor presencia policial en los diferentes barrios de la ciudad.
Por otra parte, «si vienen más familias a vivir, también vamos a necesitar aumentar plazas escolares, reformando los colegios que ya tenemos o haciendo una previsión de nuevos centros escolares».

En todo caso, añade Carlos Remacha, «no solo hay que planificar viviendas, servicios, plazas escolares, un nuevo hospital… Vilanova i la Geltrú también tiene que ser un lugar atractivo para que se instalen empresas aquí y creen puestos de trabajo, en sectores como la industria o el comercio. Si no ofrecemos alternativas económicas, existe el riesgo de convertirnos en una ciudad dormitorio».
«Lo ideal es que de aquí a 25 años podamos seguir diciendo que Vilanova i la Geltrú sigue siendo una ciudad muy atractiva para vivir y trabajar en ella», concluye Remacha.