■ Hechos y anécdotas del Carnaval de Vilanova i la Geltrú a lo largo de cuatro siglos, desde el XVIII hasta el XXI

El Carnaval de Vilanova i la Geltrú es uno de los más famosos de Cataluña. Sus orígenes se pierden en el tiempo, pero sabemos que desde el siglo XVIII ya se celebraban «guerras de confites» en la ciudad. Aquí te explicamos cinco curiosidades sobre su historia.
1) Las «guerras de confites» del siglo XVIII
La primera noticia que tenemos sobre los orígenes del Carnaval de Vilanova i la Geltrú data del año 1790, según recoge el Catàleg del Patrimoni festiu de Catalunya.
En un documento que contenía las respuestas de Francesc de Papiol al Cuestionario Zamora, se menciona el Carnaval como una fiesta que ya se celebraba en tiempos pasados y se explicaba la existencia de «cuadrillas» así como la «guerra de confites» que se lanzaban, calculados en arrobas.
Aquel documento del año 1790 explica lo que sucedía en Vilanova i la Geltrú durante las fiestas del Carnaval en los tiempos del rey Carlos III (1716-1788), antes de que dicho monarca prohibiera el uso de las máscaras, tal como podemos leer a continuación:
«Acostumbrándose en aquellos tiempos, cuando había máscaras, de componerse varias cuadrillas, algunas con ideas de gusto, acompañándolas su más o menos música a proporción de lo que tenían para gastar, y seguía muchas veces, a lo que se encontraban con otra cuadrilla, moverse entre ellos una guerra de confites, que se las pagaban tan frecuentemente como podían, saliendo a veces las mujeres, donde regularmente se dirigían los tiros, bastante maltratadas de la refriega, expuestos de continuo a que hubiese una formal riña; otros había, que con unas máscaras expresas con red de alambre en los agujeros de los ojos, para que entrando algún confite no les borrase alguno, bien guardando todo el restante del cuerpo, salían como piratas a insultar las cuadrillas bien provistas de ellos, otros se desafiaban a confites, etc. De esto han quedado en el día sus reliquias, saliendo algunos disfrazados sin máscara, y otros sin disfraz alguno, por cuyo motivo se gastan aún muchas arrobas de confites, echándose con abundancia entre unos y otros; asegurándome que años ha habido se han gastado mucho más de 100 arrobas de ellos, rompiéndose varias vidrieras de algunas casas, movida entre los de arriba y abajo su guerra confitera; pero de paso hemos de notar que semejantes chispas y polvo solamente lo reciben aquellos que lo buscan y gustan de ello, por lo que jamás ha tenido otras malas consecuencias que el menoscabo en sus faltriqueras, por empeñarse algunos en ello, que de otra parte lo necesitan bastante para el sustento de sus familias».
En el siglo XVIII, las 100 arrobas de confites que se lanzaban en Vilanova i la Geltrú durante el Carnaval equivaldrían a 1.100 kilos (teniendo en cuenta que una arroba es una unidad de peso equivalente a 11,5 kilogramos).
Es decir, 100 arrobas de confites eran aproximadamente 1,1 toneladas.
En la actualidad, en la Comparsa de Vilanova i la Geltrú se lanzan 100 toneladas de caramelos en un día.
Y por cierto, muchos vilanovins del siglo XXI, al igual que les ocurría a sus antepasados del siglo XVIII, también tienen un«menoscabo en sus faltriqueras» o impacto en sus bolsillos por los costes que supone salir al Carnaval.
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2) Influencias indianas
Según explica el Catàleg, la época de apogeo del carnaval de Vilanova i la Geltrú se sitúa entre los años 1850 y 1880.
Además, desde 1850 se dispone de documentación e información detallada, principalmente gracias a la aparición del Diario de Villanueva y Geltrú. De ese mismo año se conserva el «sermón«, una especie de proclama de carácter satírico-burlesco, y en 1851 ya se publica en el Diario el programa completo del Carnaval, «que presenta una estructura festiva básicamente similar a la que se sigue ejecutando en la actualidad», explica el Catàleg.
De este modo, el Carnaval de la actualidad tiene «rasgos e influencias de los carnavales del siglo XIX, favorecidos por el esplendor económico que, en esa época, los indianos o americanos llevaron al otro lado del Atlántico a muchas ciudades de la costa catalana, incluyendo Vilanova i la Geltrú», indica el Catàleg. Ver también
También a partir de esos años del siglo XIX es cuando comienzan a aparecer en Vilanova las entidades, o «sociedades«, recreativas y culturales de la ciudad, «que rápidamente capitalizarán la organización del Carnaval, el cual se mantuvo con suficiente intensidad hasta el año 1936».
En julio de 1936 estalló la Guerra Civil y el Carnaval dejó de celebrarse durante los tres años que duró el conflicto bélico. Cuando acabó la guerra en 1939, el Carnaval fue prohibido entonces por el régimen franquista.
3) Prohibición y recuperación del Carnaval
El Carnaval, prohibido por las autoridades franquistas, «continuó de manera latente de forma privada y en algunas entidades culturales, siendo recuperado en la calle en el año 1955 por una de las sociedades que sobrevivieron a la Guerra civil, el Foment Vilanoví. La recuperación iniciada entonces se completó definitivamente entre los años 1976 y 1981″, explica el Catàleg.

4) La epidemia del cólera no detuvo el Carnaval, pero sí la Covid-19
En cuanto a las interrupciones, aparte de la ya mencionada debida a la guerra civil de 1936-1939 y a la posterior prohibición franquista, el Diario de Villanueva y Geltrú acredita, en diversos artículos e informaciones, que el Carnaval no se interrumpió durante las guerras carlistas de 1835 y 1875, ni tampoco por la epidemia de cólera del año 1854 en Vilanova i la Geltrú.
Mucho más recientemente, sin embargo, en 2021 la pandemia del coronavirus obligó a suspender todos los actos públicos en la calle del Carnaval de Vilanova i la Geltrú.
5) Hace cien años, la Comparsa era el martes
Como curiosidad, a continuación reproducimos el programa del Carnaval de hace exactamente 100 años, de 1924, tal como lo publicó el Diario de Villanueva y Geltrú aquel año y se conserva en el Arxiu Comarcal del Garraf.
Podrás ver que en aquella época el día de la Comparsa o guerra de caramelos no era el domingo, sino el martes. Así, por la mañana del martes salían varias «Comparses» de las sociedades Centre Federal, L’Unió Vilanovesa, Círcol Dinàstic, Foment, Grècia Groga, Orfeó Vilanoví y Pescadors.

