Medio ambiente

Así ha cambiado el tiempo en Vilanova i la Geltrú en solo 30 años

Josep Miró, meteorólogo: "Estamos notando episodios de más violencia respecto a lo que habíamos visto tres décadas atrás"
Josep Miró Illa
El meteorólogo Josep Miró.

El aumento de las temperaturas y los fenómenos meteorológicos extremos (el esclafit de agosto de 2019, el temporal Gloria de enero de 2020 o la gran tormenta de octubre de 2020) parecen haber ido a más en Vilanova i la Geltrú durante los últimos años. El meteorólogo Josep Miró Illa, colaborador habitual del Ayuntamiento y de la televisión local Canal Blau, nos desgrana en esta entrevista las claves para comprender el tiempo en la ciudad y los efectos que está teniendo ya el cambio climático.

¿Cómo comenzó a interesarse por el tiempo?

De pequeño me entró la afición a la meteorología por una cuestión familiar. Mi padre era payés, tenía una granja. Con ocho años ya dibujaba borrascas en una pizarra. Hice la carrera de Geografía, especialización en Climatología, y a principios de los 1980 comencé a hacer previsiones del tiempo para el Diari de Vilanova, luego en Canal Blau, radios locales, etc. Desde 1988 colaboro con el Instituto Nacional de Meteorología, llevando el observatorio oficial instalado en Cunit. En casa tengo mi propia estación meteorológica. También colaboro desde la década de 1990 con el Ayuntamiento de Vilanova i la Geltrú.

¿Cómo definiría el tiempo de la comarca?

Es un clima de latitudes medias, con mucho contraste, al estar flanqueado por el Mediterráneo por un lado y por un pequeño continente, la península Ibérica, por el otro. Es una zona complicada, geográficamente hablando, porque el clima mediterráneo es un cajón de sastre todo entra de todo. En términos generales es un clima benigno, pero tiene contrastes notables, con irregularidades.

El tiempo en Vilanova i la Geltrú, benigno en líneas generales
Playa de Ribes Roges, Vilanova i la Geltrú. Fotografía tomada en junio de 2020.

¿Qué tipo de irregularidades por ejemplo?

Puede entrar desde una ola de calor a una masa de aire frío siberiano en situaciones puntuales. Es importante tener en cuenta que nuestra comarca se encuentra en el extremo sur de la Cordillera Litoral. Relieve, clima y mar son un cóctel que da irregularidad, tanto en lluvias como en temperaturas.

Por eso la temperatura es claramente más baja en el Alt Penedès que en la línea de costa, porque el relieve de la Cordillera Litoral separa masas de aire. Tenemos dos elevaciones paralelas: los 430 metros del Puig de l’Àliga y los 359 metros del Montgròs. En medio queda Canyelles, en una hondonada.

Así que tenemos un clima muy similar que recorre la línea de la costa pasando por Calafell, Cunit, Cubelles, Vilanova y Sitges; luego en Sant Pere de Ribes hay algunas leves diferencias; y en Canyelles es más diferente aún, dado que la influencia marítima es mucho más escasa y el aire frío puede quedar acumulado en la hondonada, con temperaturas mínimas más bajas incluso que en Vilafranca.

Tiempo, nubes, lluvias en la comarca del Garraf
Nubes en las laderas del Montgròs.

¿Esta definición del clima de la comarca que acaba de hacer, si miramos 30 años atrás, sería exactamente la misma?

Sí, pero partiendo de valores más bajos. En esta estrecha línea de costa en la actualidad podemos tener durante el invierno de dos a cuatro días de heladas al año, pero hace tres décadas en los observatorios registrábamos de ocho a diez días de heladas al año. Es decir, ahora difícilmente llegas a valores de cero grados.

¿Y cómo son los veranos de ahora respecto a los de 30 años atrás: se observa un aumento de temperatura en la misma proporción de lo que ha sucedido en los meses de invierno?

Diría que no. Las temperaturas en el verano no han cambiado mucho. En julio y agosto es cierto que superamos, durante 20 ó 30 días, los 30 grados. Y quizá tres décadas atrás eran algunos días menos. Pero no se observa un cambio tan relevante como sí ha ocurrido en los meses invierno.

¿Por qué?

La temperatura máxima no sube en nuestra comarca debido a la influencia marítima. La presencia del mar suaviza las temperaturas y hace que no se note tanto el incremento de las temperaturas a nivel global. Por eso podemos hablar de veranos cálidos, no calurosos, con excepción de Canyelles.

Pero hay un efecto añadido en la franja costera: el elevado índice de humedad, lo cual hace que el clima sea bochornoso desde finales de junio hasta principios de septiembre.

Pero reitero, no pasamos muchos días de los 30 grados, porque las temperaturas máximas del verano se mueven entre los 28 y los 29 grados. Y difícilmente pasamos de los 32 grados, a no ser que se produzcan situaciones concretas.

Puerto Vilanova i la Geltrú, mar plana
Vista de Vilanova i la Geltrú desde el nuevo paseo elevado del Puerto.

¿Y qué pasa con las lluvias?

Es muy curioso, porque la precipitación media anual son 560-570 litros por metro cuadrado desde Cunit a Vilanova i la Geltrú. Sitges queda algo por debajo (530 litros), debido a que esta localidad se encuentra muy enganchada al macizo del Garraf, que le quita algo de lluvias. En Canyelles la media es de 630. Y en Vilafranca, 580.

¿Y si miramos las lluvias de hace 30 años, ha habido muchos cambios?

Es difícil decirlo. Los valores medios que acabo de citar difícilmente se producen en un año. Normalmente tienes volúmenes de precipitación por arriba o por debajo. Son precipitaciones muy irregulares.

Por ejemplo, en 2018 se registraron 930 litros por metro cuadrado en la comarca. 2020 también fue muy lluvioso, con casi 800 litros. Y en cambio otros años solo llueve 450, 500 litros… De hecho, es rarísimo que en un año llueva esa cantidad media de 560 litros.

Y hay otro problema: esa lluvia no es uniforme a lo largo del año, sino que está muy mal repartida. Esto es debido al clima mediterráneo, una característica que el cambio climático puede acentuar. Normalmente la precipitación importante en nuestra comarca se concentra en solo dos o tres meses. Habitualmente septiembre y octubre son los meses más lluviosos. Los más secos son julio, febrero y junio.

Destrozos en la playa de Vilanova por tormenta
Así quedó la Playa de la República, el domingo 11 de octubre de 2020, tras el paso de una intensa tormenta.

“Si observamos la serie de datos recogidos entre 1988 y 1992, entonces la temperatura media anual era de 16,1 grados. En cambio, la media de los últimos cinco años ha sido de 17,7 grados”


¿Qué me dice del viento en la comarca?

Es irregular. No va ligado a las estaciones, sino a cómo se sitúan anticiclones y depresiones. El viento es aire en movimiento que va de una depresión a una alta presión.

Entre octubre y enero tenemos más días de viento, y luego entre los meses de abril y mayo. En líneas generales, durante el centro del verano y el centro del invierno es cuando tendríamos menos viento.

La excepción se produce a raíz del paso de sistemas frontales, cuando puedes tener vendavales fuertes durante dos o tres días, donde se pueden registrar rachas superiores a los 80 km/h.

Hablemos de las temperaturas medias anuales ¿En qué valores nos movemos ahora?

Hace tres décadas, si observamos la serie de datos recogidos entre 1988 y 1992, la temperatura media anual era de 16,1 grados. En cambio, la media de los últimos cinco años ha sido de 17,7 grados.

Esto hace pensar que estamos en una espiral algo peligrosa en cuanto al incremento de temperaturas gradual, que puede tener afectaciones en un plazo de 10 a 20 años.

Surf Vilanova i la Geltrú
Los temporales de invierno facilitan la práctica del surf en las playas de Vilanova i la Geltrú.

“Antes nevaba algo más en Vilanova i la Geltrú, pero ahora las nevadas son más discretas, ocasionales y espaciadas en el tiempo. Esto es debido al cambio climático”


¿Definitivamente el cambio climático existe?

Sí, claro, ¡y tanto! En 1985, cuando estaba en facultad de Geografía, eran pocos los profesores que nos estaban diciendo que había un cambio climático. Costaba mucho de creer.

Y es que tenemos un problema: cuesta mucho determinar qué es el cambio climático y cuál es la variación normal de un clima como el Mediterráneo donde entra de todo. Podrías pensar que esos contrastes son normales. Pero lo que es incontestable es el aumento de temperaturas.

Antes, por ejemplo, nevaba algo más en Vilanova i la Geltrú, pero ahora las nevadas son más discretas, ocasionales y espaciadas en el tiempo, y esto es debido al cambio climático porque la temperatura es más alta.

Por ejemplo, hace unas semanas pasó la borrasca Filomena y si no nevó aquí fue porque la temperatura en invierno ya no es lo fría que era antes. En cambio ,si hubiéramos tenido las temperaturas de los años 1980 y 1990, Filomena nos habría dejado una buena nevada en la misma ciudad de Vilanova i la Geltrú.

¿Qué más está comportando el cambio climático en nuestra comarca?

Estamos notando episodios de más violencia en los últimos 5-10 años respecto a lo que habíamos visto tres décadas atrás. En el pasado siempre ha habido tormentas fuertes, riadas… Pero algunas cosas extrañas ahora se repiten más.

La prueba de que estos fenómenos ahora son más frecuentes es que ha aumentado el número de peticiones al Ayuntamiento de Vilanova i la Geltrú de informes meteorológicos por parte de ciudadanos y empresas. Hace dos décadas, cuando se puso en marcha este servicio, quizá hacíamos 15 ó 20 informes anuales. Ahora nos vamos a una media de 40-45 informes al año. Es decir, que esos episodios de vientos más fuertes y de precipitaciones más intensas son más recurrentes.

Por cierto, hablemos del famoso reventón o esclafit de agosto de 2019 ¿Qué fue ese fenómeno exactamente?

Fue algo comparable a lo que sería un tornado, sin serlo, por sus dimensiones reducidas, la efectividad y la distribución aleatoria. Se produjo por un descenso vertical de masas de aire. Este fenómeno está ligado al paso de una línea de turbonada, un gran racimo de tormentas eléctricas.

Por cierto, el pasado 22 de enero pasó otra línea de tormentas similar y aunque no llegó a producirse un esclafit, sí causó vientos horrorosos de 85 km/h en la ciudad de Vilanova i la Geltrú y de 103 km/h en Canyelles. Si esta línea de turbonada nos hubiera pasado por encima en el mes de julio o agosto, que te engancha con el mar caliente, se habría montado una buena.

Ilustración del esclafit que afectó a Vilanova i la Geltrú en agosto de 2019.

¿Y estos fenómenos extremos los iremos viendo de manera más frecuente en el futuro debido al cambio climático?

Sí, los expertos apuntan que estos fenómenos más severos serán más habituales. Por ejemplo, en el futuro quizá tendremos sequías más largas en nuestra comarca. Las precipitaciones podrían más intensas, pero la precipitación anual media no variaría.

¿Cree que, como sociedad, nos tomamos en serio el cambio climático?

No. Lamentablemente, mientras vayamos en coche, tengamos combustibles fósiles para seguir quemando, etc., las sociedades no se plantearán ir hacia una sociedad más limpia.

No olvidemos que el principal productor del cambio climático son los gases de efecto invernadero y hasta ahora se daba mucho la culpa a la industria, pero hoy en día el principal componente atmosférico contaminante es la combustión de los medios de transporte terrestres, marítimos y aéreos. Este es el principal problema y creo que no somos conscientes de hacia dónde vamos.

Tampoco es que vea a nuestros gobernantes implicándose, cuando ves las cumbres mundiales del clima y los resultados a los que llegan. Y el problema es que los cambios climáticos no son nada lentos. Si vas a visitar uno de los glaciares más importantes de los Alpes, verás cómo ha retrocedido 240 metros desde el año 1950… Y piensas “cuidado”.

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