Luz verde a la planta desalinizadora que dará de beber agua del mar a la comarca del Garraf

  • En la actualidad, el 94% del caudal que se consume en Vilanova i la Geltrú procede de la planta potabilizadora de Abrera, que trata el agua del río Llobregat
Fuente de agua en Vilanova i la Geltrú.

El proyecto de construcción de la nueva planta desalinizadora del Foix, que se situará entre Cubelles y Cunit, se hará realidad gracias a una inversión conjunta que llevarán a cabo la Generalitat de Catalunya y el Ministerio para la Transición Ecológica. Esta instalación, que extraerá agua del mar, suministrará agua a los habitantes de la comarca del Garraf y de otras comarcas vecinas. En la actualidad, el 94% del agua potable que se consume en Vilanova i la Geltrú procede de la planta potabilizadora de Abrera, es decir, del río Llobregat.

Un proyecto que ha estado durmiendo más de una década

La posibilidad de construir una planta desalinizadora en la comarca del Garraf ya se planteó en el año 2008, a raíz de una intensa sequía que afectó a la península Ibérica. Sin embargo, el proyecto se paró en 2010 y quedó olvidado durante más de una década.

No obstante, un informe del año 2018 sobre los impactos del cambio climático en Vilanova i la Geltrú ya advertía que el abastecimiento de agua potable sería uno de los problemas más graves a los que se enfrentará Vilanova i la Geltrú en los próximos años y por dicho motivo recomendaba la construcción de una planta desalinizadora en la comarca.

Concretamente, el citado informe proponía que el Ayuntamiento de Vilanova i la Geltrú “retome las conversaciones” con la Generalitat, la Agencia Catalana del Agua y otros organismos para “valorar conjuntamente” la necesidad de construir una planta desalinizadora en la comarca, “especialmente en el contexto de cambio climático al que nos enfrentamos”.

¿De dónde sale el agua que bebemos ahora en Vilanova i la Geltrú?

Según información facilitada por la empresa municipal Companyia d’Aigües de Vilanova i la Geltrú, «hasta el año 1998, el 100% del agua suministrada en la ciudad provenía de sus acuíferos. Actualmente, se divide en dos bloques según su procedencia: un 94% del agua es de procedencia superficial tratada del río Llobregat en la planta de Abrera; y el 6% restante viene de acuíferos subterráneos».

En cuanto al agua que se trata en la planta potabilizadora de Abrera, «la mayor parte proviene de los Pirineos. Esta agua que cae sobre la sierra del Cadí, muchas veces en forma de nieve, es recogida por el río Llobregat».

El agua que llega desde la planta de Abrera hasta Vilanova i la Geltrú se almacena en varios depósitos de distribución, y desde allí se canaliza a todos los usuarios.

EL AGUA DEL PANTANO DE FOIX, DESCARTADA

Aunque el Pantano de Foix está a solo 10 kilómetros de la ciudad, sus aguas no podrían servir para ser conectadas a la red de suministro de agua potable de Vilanova i la Geltrú y en realidad solo se usan para fines agrícolas. Ello es debido a que la calidad del agua que se embalsa en el pantano no es apta para el consumo directo debido a que «la concentración de fósforo, nitratos y amonio es elevada«, apunta el informe.

Cada vez menos agua disponible por la sequía

En la actualidad, la grave sequía que afecta a Cataluña desde el año 2021 hace que cada vez fluya menos agua por los ríos y los acuíferos subterráneos. Las reservas de agua en las cuencas internas catalanas apenas llegan al 18%.

Ante esta situación, la Generalitat ha puesto en marcha una serie de campañas para concienciar a la población sobre la necesidad de reducir el consumo de agua.

«Este ahorro de agua debe ir en paralelo al despliegue de nuevas infraestructuras para adaptarnos a la emergencia climática, no depender del clima. Por este motivo, la Generalitat potenciará, en los próximos cinco años, la desalinización y la regeneración, duplicando su producción, y trabajará en la mejora de los abastecimientos de agua locales y en incrementar la eficiencia de las redes de suministro», explica la Agencia Catalana del Agua.

En el futuro, habrá que acostumbrarse a beber agua de mar tratada en plantas desalinizadoras. En la foto, una vista del mar desde el puerto de Vilanova i la Geltrú

Nueva planta desalinizadora del Foix

Así pues, el proyecto para construir una planta desalinizadora entre Cubelles y Cunit vuelve a estar sobre la mesa.

En este sentido, el consejero de Acción Climática de la Generalitat, David Mascort, y la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, acordaron el pasado 24 de noviembre agilizar los trámites para comenzar a licitar cuanto antes las obras de dos plantas desalinizadoras en Cataluña.

Según ha informado David Mascort, «en pocas semanas» habrá novedades para poner en marcha los concursos de adjudicación de dos obras claves: la ampliación de la desalinizadora de Tordera (situada en Blanes, Girona, se inauguró en 2002) y la construcción de la nueva planta desalinizadora del Foix (que se construirá entre los municipios de Cubelles y Cunit, cerca del mar y de la cuenca del río Foix).

Para estos dos proyectos (plantas Tordera II y Foix), el Ministerio de Transición Ecológica prevé destinar 435 millones de euros. El dinero procederá de préstamos de la Unión Europea.


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