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El cierre de industrias pone en alerta a la comarca del Garraf: hay 4 motivos para estar preocupados

El sector industrial representa el 22% del empleo en Vilanova i la Geltrú, donde existen medio centenar de empresas
industria Vilanova i la Geltrú
Interior de la factoría Componentes Vilanova, en Vilanova i la Geltrú

  • El suelo industrial disponible en la comarca es “escaso y caro”, lo que dificulta la ampliación de empresas ya existentes o la captación de nuevas inversiones

Cuando las barbas de tu vecino veas afeitar… Vilanova i la Geltrú se ha puesto en alerta ante el anuncio de cierre de dos fábricas en las vecinas comarcas del Penedès (Saint Gobain Glass en l’Arboç con 122 empleados y la planta Bosch en Castellet i la Gornal, de 300 trabajadores). De hecho, hay cuatro motivos para estar preocupados en la capital de la comarca del Garraf, donde la industria representa el 22% del empleo.

Una muestra de dicha preocupación pudo observarse el pasado lunes, durante el Pleno Municipal de Vilanova i la Geltrú. A propuesta del PSC, todos los partidos votaron a favor de una moción “para expresar el rechazo al cierre de Bosch y de otras empresas que forman parte del tejido productivo del Penedès”.

Por dicho motivo, la moción exige “diálogo e implicación de todas las partes e instituciones para mantener la actividad productiva y los puestos de trabajo” y reclaman a las administraciones superiores, “especialmente a quien tiene competencias en materia industrial que es la Generalitat, el mantenimiento de los puestos de trabajo y de las actividades”.

¿Por qué Vilanova i la Geltrú y la comarca del Garraf tienen motivos para estar preocupadas por el cierre de empresas en las comarcas vecinas? Hay cuatro motivos a tener en cuenta.

1.- Cifras de empleo a la baja

La revolución industrial del siglo XIX llenó Vilanova i la Geltrú de fábricas y durante buena parte del siglo XX miles de obreros trabajaron en sus industrias del textil, las siderurgias de aluminio o los talleres del ferrocarril. 

En el año 2003, en la ciudad aún había cerca de 4.000 trabajadores asalariados en el sector industrial.

Sin embargo, en la actualidad ya solo quedan 2.980 trabajadores industriales en Vilanova i la Geltrú, que representan el 22,6% de empleados dados de alta en el régimen general de la Seguridad Social.


Hace dos décadas, el sector industrial empleaba a cerca de 4.000 personas en Vilanova i la Geltrú. Hoy no llegan a 3.000 y además hay medio millar de trabajadores industriales en el paro


Además, un total 475 trabajadores industriales de la ciudad están en el paro, según las cifras del pasado mes de agosto.

A pesar de todo, la industria sigue siendo un sector estratégico para Vilanova i la Geltrú, donde están implantadas grandes empresas como Prysmian Cables (antigua Pirelli), Mahle, Componentes Vilanova o Megadyne Rubber.

En total, en la ciudad existen 25 empresas de los sectores metalúrgico y químico, muchas de ellas con menos de 50 empleados.

2.- Suelo industrial escaso, caro y fragmentado

A la hora de atraer nuevas industrias, o simplemente facilitar que las empresas ya existentes puedan ampliar sus instalaciones, una de los principales hándicaps de Vilanova i la Geltrú y de la comarca del Garraf en general es la falta de suelo industrial.

Es cierto que la ciudad puso en marcha nuevos polígonos industriales, pero desde el mundo empresarial ya se advertía hace cinco años que era “un suelo industrial caro” mientras que los sindicatos llamaron la atención sobre otras carencias: falta de fibra óptica, microcortes de energía (lo que paraba las máquinas y detenía la producción) o falta de calles de conexión entre polígonos vecinos. Todo ello complicó la atracción de nuevas empresas o la ampliación de las existentes.

En 2020, el suelo industrial en la comarca sigue siendo “escaso y caro, en comparación con otras comarcas como Alt Penedès, Maresme o Bages”, apunta Isidre Also, director de la agencia de desarrollo económico NODE Garraf.

No obstante, ha habido algunos avances. “Una gran novedad de este año ha sido la conexión por fin de dos polígonos industriales: el de Santa Magdalena (Vilanova i la Geltrú) con el de Vilanoveta (Sant Pere de Ribes)”, explica Also.

Ademés, desde NODE Garraf se ha lanzado este año un nuevo buscador online de naves y solares para uso empresarial:  www.poligonsgarraf.cat .

“La oferta inmobiliaria industrial de la comarca se caracteriza por unidades y parcelas de pequeño tamaño, aunque la comarca del Garraf es muy atractiva para determinadas compañías que priorizan ventajas competitivas de base cualitativa”, explica NODE Garraf.

En este sentido, la agencia de desarrollo económico destaca “la movilidad, la proximidad a grandes infraestructuras, los recursos universitarios y de investigación, el clima y la calidad de vida”.

LA INNOVACIÓN, UNA VENTAJA COMPETITIVA DE VILANOVA I LA GELTRÚ GRACIAS A LA UNIVERSIDAD

Una de las ventajas competitivas que tiene Vilanova i la Geltrú es la existencia en la ciudad, desde 1998, del Centro Tecnológico de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC), donde se desarrollan proyectos de investigación y desarrollo junto con pequeñas y medianas empresas de la comarca del Garraf. Por ejemplo, en el campo de la electrónica, energía láser, acústica, etc.

Según explica Sergi Menargues, responsable del departamento de relaciones Universidad-Empresa de la UPC, “a mayor innovación y redes de colaboración entre empresas e instituciones del territorio, hay más posibilidades de arraigar la industria en la zona. Además, aquí se forman ingenieros que hacen prácticas en empresas, donde muchos son contratados luego”.

3.- Empresas de capital foráneo

Las grandes fábricas que existen en la ciudad pertenecen a corporaciones internacionales cuyos centros de decisión se encuentran a centenares o miles de kilómetros de distancia. Ello supone un riesgo cuando llegan graves crisis económicas como la actual.

Y es que estas grandes compañías pueden optar por replegar velas, tal como estamos viendo en los municipios de l’Arboç (Saint Gobain es una multinacional francesa) y en Castellet i la Gornal (Bosch es una compañía alemana).

Es decir, en caso de despidos o cierres de plantas, los centros productivos neurálgicos así como los centros de I+D ubicados en los lugares de origen de estas grandes compañías suelen verse menos afectados por los recortes, en comparación con otras fábricas de la misma multinacional situadas en terceros países o regiones del mundo.

Esta misma semana, la compañía alemana fabricante de componentes para la automoción Mahle ha anunciado un plan para recortar 7.600 empleos en todo el mundo (incluyendo 2.000 en Alemania y 1.700 en el resto de Europa). La empresa ha justificado este recorte de empleos por la caída de la demanda de automóviles.

En España, Mahle cuenta con fábricas situadas en Cuenca, Palencia, Valladolid, Valencia, Madrid, L’Espluga de Francolí y Vilanova i la Geltrú.

No obstante, según apuntan fuentes conocedoras del sector industrial, “es poco probable que los despidos a nivel mundial anunciados por Mahle afecten a su planta de Vilanova i la Geltrú, donde se fabrican pistones y aros, porque la empresa ya llevó a cabo una unificación y redimensionamiento de sus fábricas ubicadas en nuestro municipio”.

Bobinas de cables producidas en la fábrica Prysmian de Vilanova i la Geltrú.

“La buena noticia es que todos los ayuntamientos del Garraf son más conscientes que nunca de que debemos hacer un esfuerzo por reindustrializar la comarca”


Según apunta Isidre Also, “el riesgo de que una gran multinacional decida cerrar una planta de producción en la comarca siempre existe, sobre todo cuando son decisiones que se toman a miles de kilómetros de distancia. En cambio, si hablamos de empresas autóctonas, generalmente más pequeñas, no vemos ese riesgo a corto y medio plazo”.

“La buena noticia es que todos los ayuntamientos del Garraf son más conscientes que nunca de que debe hacerse un esfuerzo por reindustrializar la comarca. Ahora hay más consenso y se pondrán medios”, indica.

“Por ejemplo, ya existe planificado suelo industrial en diferentes municipios de la comarca, ahora se trata de activarlo y ponerlo a disposición de las empresas en el plazo de tiempo más corto posible. Que no sea necesario esperar dos años de trámites administrativos”.

“Hace cinco años, cuando se organizaban foros locales de debate económico, se intuían una serie de amenazas. Hoy ya tenemos aquí esas amenazas. De hecho, la pandemia del coronavirus ha constatado la vulnerabilidad del territorio“, añade Also.

4.- Presiones internas en contra

A medida que Vilanova i la Geltrú se fue expandiendo a lo largo del siglo XX, fábricas que habían estado en las afueras quedaron absorbidas dentro del tejido urbano.

Esto planteó dos problemas: por un lado imposibilitó que las industrias pudieran seguir creciendo, y por el otro generó problemas de convivencia, al ser las fábricas fuentes de olores, ruidos, contaminación, emisiones de polvo, etc.

A partir de la década de 1990, varias fábricas que habían estado en pleno casco urbano pudieron mudarse a las afueras. Fue el caso de Pirelli o Mahle, por ejemplo.

En cambio, en 2009 cerró la fábrica de cemento blanco Cemex, ubicada junto al barrio del Tacó (la antigua Griffi). La multinacional mexicana justificó entonces que cerró su planta de Vilanova i la Geltrú debido al desplome de la construcción y la crisis económica. Pero probablemente la decisión también se vio influida por la creciente presión vecinal y política debido a problemas medioambientales.

Ahora es otra fábrica la que está en el punto de mira de vecinos y grupos ecologistas: Componentes Vilanova.

El pasado mes de julio, la alcaldesa Olga Arnau informó que el Ayuntamiento de Vilanova i la Geltrú estudia tres posibles ubicaciones para trasladar la fábrica de Componentes, dentro del mismo término municipal. Según añadió Arnau, la principal premisa es “evitar que esta industria se vaya de la ciudad”.


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