Dinero

Cierra otro banco en Vilanova

Cada vez quedan menos oficinas bancarias y cajeros automáticos en la ciudad
Sucursal del BBVA en la calle Llibertat de Vilanova i la Geltrú, ya cerrada al público

La sucursal del BBVA en la calle Llibertat de Vilanova i la Geltrú ha cerrado sus puertas. Continúa así el lento pero constante cierre de oficinas bancarias en la capital del Garraf. Ahora quedan 26 sucursales en la ciudad, frente al medio centenar que existían antes de la crisis económica.

Esta oficina del BBVA en la calle Llibertat contaba con tres cajeros automáticos (uno en el exterior y dos en el interior), que también han dejado de prestar sus servicios al público.

Un cartel colgado en la puerta de la sucursal dice: “Traslado de local. A partir del día 14 de febrero esta oficina cambia de local y te seguiremos atendiendo en la Rambla Principal, nº21”.


Los bancos usan el eufemismo “Traslado de local” para anunciar el cierre de una oficina


Pero no es un “traslado” ni un “cambio de local”, dado que la oficina del BBVA en la Rambla nº21 existe desde hace tiempo y funciona con su propio personal.

El supuesto “traslado” es un eufemismo para maquillar la realidad. Estamos ante el cierre de una oficina bancaria, otra más, con el perjuicio que ello conllevará para vecinos y empleados del propio banco.


OFICINAS BANCARIAS EN VILANOVA I LA GELTRÚ

AñoOficinasPoblación VNGHabitantes por oficina
19791543.0002.866
19894745.000957
19995251.000980
20025355.0001.037
20182766.0002.444
20202667.0002.576
Fuentes: iAhorro e Idescat

Colas en los cajeros

Debido al cierre progresivo de oficinas bancarias en Vilanova i la Geltrú, cada vez son más habituales las colas en los cajeros automáticos para poder retirar dinero en efectivo.


Las colas suelen ser más frecuentes por las tardes y durante los fines de semana


El problema se agrava si algún cajero automático deja de funcionar, lo cual suele ser frecuente.

En esos casos en que los pocos cajeros automáticos existentes en el barrio fallan, el usuario tiene dos opciones: puede “peregrinar” hasta otra oficina bancaria de su misma entidad, (ubicada en otra zona de la ciudad) o bien puede usar el cajero de otro banco, más cercano (pagando, eso sí, una comisión por retirar dinero en efectivo).

Personas esperando ante un cajero automático en la Rambla Principal.

Cierre de oficinas

De las 53 oficinas que había llegado a tener Vilanova i la Geltrú antes de la crisis, hoy ya sólo quedan 26 sucursales abiertas.

En toda España y desde el inicio de la recesión económica en 2009, las entidades financieras han cerrado el 43% de sus sucursales.

Pero en Vilanova i la Geltrú, el recorte ha sido más drástico: en la capital del Garraf han cerrado sus puertas casi el 50% de oficinas de bancos y cajas de ahorros.

Digitalización, no para todos

Y ahora, la digitalización del sector bancario está acelerando el cierre de oficinas físicas, ya que los clientes de las generaciones más jóvenes usan internet para gestionar sus cuentas bancarias.

Sin embargo, “la reducción de oficinas bancarias no ha ido acompañada de un proceso de educación, es decir que la gente sea capaz de operar financieramente usando las nuevas tecnologías”, advertía recientemente Martí Sistané, expresidente de la Federació Empresarial del Gran Penedès (FEPG).

“Y esto ha dejado fuera a la gente mayor, que no tiene internet o no tiene los conocimientos necesarios”, añadía. 

Comercio y servicios

Lo cierto es que la desaparición de oficinas bancarias en Vilanova i la Geltrú puede afectar especialmente a personas jubiladas con dificultades para desplazarse para retirar efectivo de sus pensiones, pero también a pequeños comerciantes.

En suma, la capital del Garraf presume de ser una ciudad comercial y de servicios, pero fenómenos como el cierre de tiendas y la eliminación de oficinas bancarias generan dudas sobre el rumbo económico que está tomando Vilanova i la Geltrú.