Vilanova proyecta un nuevo bus urbano para 2028 con seis líneas y transporte a demanda

Parada de bus en la Rambla Samà.

Ir de la estación de Vilanova i la Geltrú a Vilafranca en la línea L68 implica realizar 16 paradas antes de salir del municipio. El motivo es que, hace un año, esta línea interurbana absorbió las antiguas urbanas L1 y L2. En el caso del trayecto desde el barrio de La Collada-Sis Camins hasta la estación, el usuario debe recorrer todo el paseo marítimo con más de 20 paradas. Son ejemplos de una red de transporte que requiere una mejora profunda.

Actualmente, el modelo de transporte urbano de la ciudad está condicionado por un conflicto judicial con la empresa Plana que se arrastra desde hace un cuarto de siglo. La red actual es el resultado de parches y soluciones temporales implementadas tras varias demandas en los tribunales y resoluciones, incluida una sentencia que condenó al Ayuntamiento a pagar 1,5 millones de euros a la compañía transportista.

Para conocer los detalles de este caso y cómo será el futuro servicio del bus urbano, Vilanova.blog entrevista a Gerard Llobet, concejal de Movilidad del Ayuntamiento de Vilanova i la Geltrú.

Gerard Llobet.

¿Cuál es el origen del problema con el bus urbano?

Los antecedentes judiciales se remontan al año 2003. A finales de los 90, el Ayuntamiento apostó por crear las líneas L3 y L4 para conectar el este y el oeste de la ciudad, que se sumaban a las líneas verticales L1 y L2 que operaba Transports Ciutat Comtal (TMC). Esta misma empresa ganó la licitación de la L3 y la L4, pero la empresa Plana recurrió el acuerdo. Plana es concesionaria de la línea interurbana Vilanova-Roquetes desde 1972 y sostenía que las nuevas líneas urbanas le robaban usuarios. En 2010, el Tribunal Superior de Justicia dio la razón a Plana. Finalmente, en 2015, se dejaron de prestar la L3 y la L4 en ejecución de sentencia. Como solución, se alargó la línea Vilanova-Roquetes-Hospital Camils-Sitges, hasta Fondo Somella. Por eso ahora esa línea nace allí y hace un recorrido similar a las antiguas L3 y L4. Mientras tanto, la concesión de la L1 y L2 finalizó, pero el Ayuntamiento no podía licitar un nuevo concurso porque chocábamos con los recorridos de las líneas interurbanas.

¿Por qué existe esta colisión?

Las líneas que salen de Vilanova son concesión de la Generalitat, y por otro lado los municipios de más de 50.000 habitantes tienen la obligación de prestar servicio de transporte urbano. Sin embargo, un informe pericial determinó que el transporte urbano en Vilanova hacía la competencia al interurbano y apuntaba que, en un radio de 500 metros alrededor de las paradas interurbanas, no debería haber paradas de líneas urbanas. En una ciudad como Vilanova, respetar esa distancia es muy complicado; solo podríamos poner paradas en el camping, en el puerto y poco más. Esto hizo inviable cualquier diseño nuevo, de modo que la L1 y L2 han funcionado con prórrogas forzosas durante años.

¿En qué situación estaba el servicio del bus urbano en la L1 y L2 cuando ustedes entran al gobierno municipal, en junio de 2023?

En 2023 nos encontramos un servicio lamentable. Como TMC no tenía obligación de invertir en una concesión caducada, los autobuses estaban en muy mal estado, muchos no salían y no se cumplían los horarios. Además, debido a una sentencia judicial, el Ayuntamiento tiene pendiente pagar una indemnización de más de un millón de euros a Plana por lucro cesante e inversiones perdidas. Con los intereses, la cifra sube a 1,5 millones de euros. En 2023 el riesgo real era quedarnos sin la L1 y la L2 porque Plana quería denunciar al Ayuntamiento por prestar el servicio sin amparo legal. Hemos salvado una parte del contencioso, pero nos queda arreglar la situación económica.

Cartel informativo que muestra el recorrido de la línea de bus L-68.

¿Qué solución se tomó en febrero de 2025?

Ante la falta de acuerdo entre Plana y TMC, pedimos ayuda al Departamento de Territorio de la Generalitat. Hemos ampliado el convenio de 2016 con Plana: ahora la L1 y la L2 se prestan mediante la línea interurbana 68 (Vilanova-Vilafranca). El bus entra al núcleo urbano por el Tacó y hace un recorrido similar a la antigua L1 y L2 para no perder cobertura en los barrios. Con este sistema, el Ayuntamiento no tiene relación contractual con el operador; es un servicio de la Generalitat. Nosotros solo pagamos a la Autoridad del Transporte Metropolitano el tramo que se realiza dentro de la ciudad.

Un bus de la linea urbana L1.

El alcalde de Vilanova, Juan Luis Ruiz, afirmó recientemente, al ser preguntado por los usuarios durante un directo por Instagram, que esta fusión de líneas urbanas e interurbanas puesta en marcha en 2025 es una solución temporal hasta 2028. ¿Qué pasará entonces?

La Generalitat está rediseñando el mapa del transporte interurbano en toda Cataluña. Vilanova no renuncia a tener servicios urbanos propios, pero hace falta coordinación. No puede ser que el bus interurbano haga de bus urbano con tantas paradas dentro de la ciudad. El usuario que va a Vilafranca pierde demasiado tiempo cruzando el centro. El servicio interurbano debería ser directo, con solo dos o tres paradas: Estación, Ronda Ibérica/Europa y polígono industrial.

¿Cómo debe redefinirse el bus urbano de Vilanova en el futuro?

Cuando se diseñaron las líneas urbanas actuales, Vilanova tenía 50.000 habitantes; ahora somos casi 75.000. El Plan de Movilidad ya define las líneas maestras: queremos 6 u 8 líneas rápidas conectadas con Renfe, el Bus Exprés a Barcelona y las líneas comarcales. También queremos incorporar el transporte a demanda en barrios periféricos y un bus de barrio más pequeño para el casco antiguo.

¿El objetivo es estar preparados para cuando la Generalitat apruebe el nuevo marco legal en 2028?

Exacto. La solución actual que se implementó en febrero de 2025 ha mejorado el servicio: los buses se han renovado y se cumplen los horarios, pero es temporal. Ahora estamos diseñando un nuevo servicio de bus urbano para licitarlo el próximo mandato, una vez la Generalitat aclare el marco legal en 2028. El transporte urbano no es atractivo si pasas dentro del autobús la mitad del tiempo que tardarías caminando. El diseño actual tiene 30 años y hay que mejorarlo a través de un nuevo concurso público, para que la ciudad tenga líneas más rápidas, paradas de interconexión eficientes con otros transportes, bus a demanda… Estamos trabajando para llegar al 2028 con los deberes hechos.

Una respuesta a «Vilanova proyecta un nuevo bus urbano para 2028 con seis líneas y transporte a demanda»

  1. Avatar de Jordi

    Ja és hora que a algun responsable polític se li hagi encès el llumet. Aquestes noves línies s’haurien d’implementar més aviat, no fins al 2028.

¿Qué opinas? Escribe tu comentario

Descubre más desde Vilanova.blog

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad