«Oye, ¿esto saldrá en el Vilatown?»: el eclipse solar contemplado desde el torrent de la Pastera

Pensaba que viviría aquel momento único de una manera especial, aislado del mundo, pero el Universo tenía otros planes para mí. El miércoles 12 de agosto de 2026, a las 19:50 horas, salí de casa y dirigí mis pasos hacia el torrent de la Pastera* (fe de erratas: en la primera edición de este reportaje, el nombre salió incorrectamente como torrente de Sant Joan). Estaba convencido de que el puente de la ronda Ibérica sobre el torrente, con la torre d’en Garrell al fondo, sería un mirador perfecto para ver el eclipse solar con tranquilidad en Vilanova i la Geltrú. Ingenuo de mí, calculaba que apenas habría cuatro gatos o que incluso tendría el sitio para mí solo.

Pero conforme enfilaba la ronda Ibérica, vi que bastantes más personas habían tenido exactamente la misma «idea exclusiva».

El puente parecía una terraza en hora punta. Cerca de cien personas ya se agolpaban en la barandilla: familias enteras, jubilados con ganas de conversación, parejas, cuadrillas de amigos -entre ellos un grupo muy majo que había venido desde Les Roquetes- y hasta un hombre que había salido a pasear al perro por el torrente. Eso sí, casi todos compartíamos el mismo complemento de moda: las famosas gafas homologadas para mirar al sol sin quedarnos ciegos en el intento.

A las 20:05 la cosa aún iba despacio (el apogeo no estaba previsto hasta las ocho y media), así que me encajé las gafas para probar. Oscuridad total. De repente, una mancha amarilla flotando en el negro absoluto y la Luna empezando a meterle un bocado al sol. Imposible contener un «wow» espontáneo.

Pasaban los minutos y la expectación en el puente subía por momentos. Llegaba más gente, todo el mundo ajustándose las gafas y sacando móviles. Yo me dediqué a hacer lo que hace un periodista: sacar fotos de ambiente. El grupo de Les Roquetes me preguntó si trabajaba en la prensa. Les conté que escribía artículos en un blog de Vilanova. «Se llama Vilanova.blog», les dije, esperando que recordasen el nombre. Así seguro que al día siguiente tendría un par de visitas extras en mi web.

Mientras esperaba, me fijé en otros «vecinos» del barrio que andaban por allí, o más bien, volaban, bastante al margen del fenómeno astronómico: una familia de cotorras instalada en la torre eléctrica que hay justo encima del puente. Las cotorras estaban a lo suyo, montando un escándalo con su parloteo y chillidos. Por un momento, imaginé que estaban criticando en su dialecto a los intrusos que habíamos invadido su territorio.

Justo a mi lado, una parejita vivía su propio drama existencial. Pasaban de la fascinación cósmica -«¡Es que esto es algo único en la vida, tía, no lo vamos a volver a ver nunca!»- a la angustia más terrenal en cuestión de tres segundos: «Por cierto, ¿cómo llevas el examen para la uni?». La vida sigue, con eclipse o sin él.

Y llegó el momento clave. A la hora señalada, pareció como si alguien hubiera apretado un botón en el cielo y la luz del sol se apagó en cuestión de segundos. La multitud soltó una sinfonía de «ohs» y «ahs» colectivos. Las farolas del puente se encendieron automáticamente. Y entonces me di cuenta de que las cotorras habían callado de repente.

El gran espectáculo duró apenas diez segundos. Diez segundos contados. En cuanto la luz empezó a volver, la masa comenzó a dispersarse. Me fui a despedir de los chicos de Les Roquetes, que para entonces ya habían entablado conversación con el señor del perro. Al final va a ser verdad eso de que los eclipses sacan nuestro lado más social: te das cuenta de lo pequeños que somos en mitad del universo y, de repente, te sale hablar con el de al lado como si os conocierais de toda la vida.

Pedí al heterogéneo grupo una última foto para inmortalizar el momento. Cuando me marchaba, una de las chicas me preguntó:

—»Oye, ¿dónde saldrá el reportaje, en el Vilatown?»

3 respuestas a ««Oye, ¿esto saldrá en el Vilatown?»: el eclipse solar contemplado desde el torrent de la Pastera»

  1. Avatar de Carolina María González Cueto Olmedo

    Muy buenas fotos. Pero no me suena que sea el Torrent de Sant Joan, no será el Raval de la Pastera frente al hospital?

    1. Avatar de Xavier Canalís

      Hola Carolina, muchas gracias por tu comentario y disculpas a todos los lectores por el error. Efectivamente, el torrente que pasa por esa zona es el torrent de la Pastera (no el de Sant Joan, que se encuentra a un kilómetro de distancia, en la misma ronda Ibérica). Ya he escrito una fe de erratas en la misma noticia.

  2. Avatar de Julio

    150 anys fins el proper. Res pel nostre planeta terra, unes quantes generacions per nosaltres.

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