Vecinos de Vilanova alertan de largas listas de espera en Servicios Sociales: «Estoy desesperado, no sé qué hacer»

  • Desde el Ayuntamiento confirman que la situación es «puntual» y la atribuyen a una coincidencia de bajas de personal
  • Los retrasos dificultan el acceso a ayudas como el economato solidario o la tramitación de informes sociales para evitar cortes de luz
Oficina de Servicios Sociales municipales. Foto: Ajuntament de Vilanova i la Geltrú.

Vecinos de Vilanova i la Geltrú que habitualmente, o en momentos puntuales de dificultad, recurren a los Servicios Sociales municipales han expresado en los últimos días su preocupación y malestar por las largas listas de espera en este departamento. Los retrasos en las citas, que en algunos casos llegan a tres meses, dificultan el acceso a ayudas como el economato solidario o la tramitación de informes sociales imprescindibles para evitar cortes de suministros básicos, como la electricidad.

Desde el Ayuntamiento confirman que la situación es «puntual» y la atribuyen a una coincidencia de bajas de personal en el equipo de primeras acogidas. Según explica Gisela Vargas, concejala de Servicios Sociales de Vilanova i la Geltrú, ya se están implementando medidas para aliviar el colapso y reorganizar las agendas. Mientras tanto, algunos usuarios, como un vecino de más de 50 años, denuncian que deberán esperar hasta tres meses para poder ser atendidos: «Ahora mismo no sé qué va a pasar. Tengo facturas atrasadas y no puedo esperar tanto tiempo».

«Trabajo solo para pagar facturas, pero no llego»

Este vecino, que prefiere no dar su nombre, explica que, pese a gozar de buena salud, cada vez tiene más dificultades para encontrar trabajo. Divorciado, dedica la mayor parte de sus ingresos a pagar la hipoteca, facturas y la manutención de sus hijos. Vive solo y, en palabras propias, «trabajo para pagar el piso, contribuir a la manutención, pagar las facturas y comprar comida».

Hace tres semanas solicitó cita con su trabajadora social habitual, pero le informaron que estaba de baja. Lo apuntaron en una lista de espera y le advirtieron que le llamarían cuando tuvieran disponibilidad. Esta semana finalmente recibió una llamada: su cita será el 27 de junio. «Eso son dos meses desde que pedí cita, pero si sumo las tres semanas anteriores, casi llego a los tres meses de espera. Y lo que yo necesito es poder ir al economato de manera puntual, porque no me llega para la comida, y un informe para que no me corten la luz. Ahora mismo ya debo dos facturas, que pagaré como siempre cuando pueda recuperarme. Pero no sé qué pasará, porque hasta el 27 de junio no me atenderán».

Este vecino se ha planteado alquilar una de las habitaciones de su piso para tener un ingreso extra, pero teme que eso afecte a las visitas de sus hijos: «Si alquilo una habitación, cuando me toque tener a mis hijos conmigo, ¿qué hago?».

«No entiendo que aceptemos esto»

El testimonio de este usuario no es aislado. Otras personas han recurrido a las redes sociales para denunciar una situación que consideran insostenible. Una vecina explicó que tras pagar el alquiler apenas le quedaban 300 euros para el resto del mes. Durante días intentó contactar telefónicamente con los servicios sociales, sin éxito. Finalmente, decidió acercarse presencialmente, pero la respuesta no fue mucho más alentadora: «Me dieron cita para mediados de junio. Un mes y medio. Qué barbaridad», relató indignada.

Otra usuaria, una mujer mayor, lamenta que pasó cuatro semanas sin poder acceder al economato por no tener los documentos actualizados: «Estoy desesperada. No sé qué hacer. Y no entiendo que aceptemos esto», dijo con impotencia.

Economato social, en la calle Recreo. Foto: Ajuntament de Vilanova i la Geltrú.

Cambios temporales para agilizar renovaciones

Ante esta situación, la concejala Gisela Vargas admite que la coincidencia de bajas ha impactado especialmente en el equipo de primeras acogidas, encargado de valorar inicialmente cada caso. «Como consecuencia de esta situación, se están agendando entrevistas más allá de lo que habitualmente se produce», reconoce.

Para intentar aliviar el colapso, desde el Ayuntamiento se están haciendo «movimientos internos» de personal, reagendando citas y priorizando algunos casos urgentes. Una de las medidas adoptadas ha sido la renovación automática, por cuatro meses, del acceso al economato solidario, evitando que las familias queden desprotegidas mientras dure esta situación.

Hasta ahora, las renovaciones del economato —un supermercado gestionado conjuntamente por el Ayuntamiento y Cáritas que ofrece productos básicos a precios simbólicos mediante un sistema de puntos según la composición familiar— se realizaban tras una entrevista presencial, que servía también para hacer seguimiento de la situación. Con el nuevo sistema, se evita este paso temporalmente. «Una vez superemos esta situación excepcional, volveremos al sistema anterior, donde las renovaciones del economato van acompañadas de una evaluación de la situación de la familia», aclara Vargas.

Gisela Vargas, concejala de Servicios Sociales. Foto: Ajuntament de Vilanova i la Geltrú.

Más de 10.600 personas atendidas al año en Vilanova por los Servicios Sociales

En 2024, los servicios sociales municipales de Vilanova i la Geltrú atendieron a 10.622 personas, el equivalente al 15% de la población. Entre ellas, 1.793 eran niños o adolescentes, lo que representa también un 15% del total de menores en la ciudad. Vargas destaca que estas cifras no han variado sustancialmente en los últimos años, pero sí subraya que los casos se han vuelto más complejos, especialmente por la problemática de la vivienda. «Hablamos de casos que se cronifican y tienen una mayor complejidad», indica.

Otro ámbito que absorbe recursos es la atención a la dependencia. Según los datos facilitados por la concejala, en 2024 se tramitaron 715 programas individuales de atención relacionados con la Ley de Dependencia, incluyendo nuevas solicitudes y modificaciones.

«Debemos tener en cuenta que nuestra sociedad envejece y esto significa que cada vez hay más personas dependientes. Es un tema clave de futuro. La gente no quiere ir a residencias, quiere estar en casa. Aquí tenemos mucho trabajo por delante para definir un modelo de atención domiciliaria potente, con recursos y profesionales. Es más sostenible y es lo que quiere la gente», añade Vargas.

Atenciones por teléfono

Desde el Ayuntamiento recuerdan que, pese a las dificultades actuales, también se realizan atenciones telefónicas, especialmente para trámites urgentes, y se redistribuyen los casos entre los miembros del equipo que quedan operativos. «Intentamos agilizar algunas cuestiones por teléfono, un sistema que hoy en día también funciona bien», apunta Vargas.

La concejala insiste en que la atención social es un acompañamiento a medio y largo plazo, más allá de trámites puntuales. «No es como la Oficina de Atención a la Ciudadanía, donde un trámite puede resolverse rápido. Aquí hablamos de un tú a tú con las familias, de forma continuada».

En estos momentos, el departamento trabaja a contrarreloj para recuperar la normalidad lo antes posible. Mientras tanto, los vecinos afectados esperan que las soluciones lleguen pronto.

One response to “Vecinos de Vilanova alertan de largas listas de espera en Servicios Sociales: «Estoy desesperado, no sé qué hacer»”

  1. Avatar de Jordi Planas Sánchez

    Vamos tarde, como siempre!

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