Sociedad

El Mercado de Vilanova: tradición y modernidad en un edificio singular

Se trata de uno de los lugares más queridos por los habitantes de Vilanova i la Geltrú y también una visita imprescindible
El Mercado Municipal de Vilanova i la Geltrú fue inaugurado en 1941 aunque desde entonces se han efectuado varias remodelaciones.

El Mercado Municipal de Vilanova i la Geltrú, cuya historia se remonta a un siglo atrás, es una combinación de tradición y modernidad en un edificio singular. Es también uno de los lugares de la ciudad más queridos por sus habitantes y también una visita imprescindible.

El mercado comenzó a planificarse en las décadas de 1910 y 1920. Posteriormente el proyecto fue encargado al arquitecto municipal Josep Maria Miró i Guibernau y las obras comenzaron en 1935. El estallido de la Guerra Civil paró la construcción y finalmente el edificio pudo ser abierto en 1941.

Josep María Miró diseñó un edificio de planta rectangular muy funcional, donde la luz entra por múltiples ventanales. Sus dimensiones y gran altura interior permiten a su vez una excelente ventilación. Lo cual es fundamental para la higiene y evitar los malos olores, cosa que no ocurre con otros mercados.

“Como el de Vilanova i la Geltrú, hay pocos mercados”

Xavi Perelló, vendedor

“Siempre que viajamos a otras ciudades y países nos gusta ir a conocer los mercados locales y hemos comprobado que, como el de Vilanova i la Geltrú, hay pocos que se le puedan comparar. Tan grande, con las instalaciones renovadas, la imagen espectacular de las paradas a primera hora de la mañana y donde no hay olores al ser un edificio tan alto”, explica Xavi Perelló, propietario de la pescadería Peixos Dolors.

En el centro del mercado se hallan las paradas de pescado, donde se puede comprar el pescado y marisco que cada día llega directamente desde la lonja de Vilanova i la Geltrú.
Muchas paradas ofrecen en la actualidad una gran variedad de productos frescos preparados o semi-preparados, que permiten al cliente ahorrar tiempo en la cocina.

En el mercado hay cerca de 80 puntos de venta y cada día trabajan allí 200 personas. Según indica Marta Jordà, presidenta de la Asociación de Comerciantes Concesionarios, uno de los principales retos de futuro es atraer a consumidores más jóvenes.

“Hemos introducido el reparto a domicilio y en breve lanzaremos una plataforma para la compra online”

Marta Jordà, presidenta de los comerciantes

El mercado se adapta continuamente a los nuevos tiempos. Abrimos dos tardes a la semana, los martes y viernes; en las paradas los clientes pueden encontrar una gran variedad de platos preparados o semi-preparados (albóndigas, pinchos, pizzas, etc) porque hoy en día la gente dispone de menos tiempo; hemos introducido el reparto a domicilio con nuevas formas de pago electrónico… Y en breve esperamos poner en marcha una plataforma para la compra online“, indica Marta Jordà.

El mercado incluso dispone de perfiles en redes sociales y a través de Instagram, Facebook y Youtube se dan a conocer novedades, las ventajas de ir a hacer la compra de proximidad, los consejos de los vendedores, etc.

Una de las pescaderías del mercado de Vilanova.
Carnicerías en uno de los dos pasillos laterales del mercado.

“Ir a comprar al mercado es toda una experiencia. No es como ir al super”

Montse Barcons, clienta y community manager del Mercado

Montse Barcons es la responsable de las redes sociales y una clienta habitual. “Ir a comprar al mercado es toda una experiencia. No es como ir al super. Tú llegas y la vendedora te dice lo que te puede ofrecer, lo que acaba de elaborar… Sea un pescado recién traído de la lonja de pescadores de Vilanova i la Geltrú, las verduras de km 0, el pollo de corral… Es un producto de calidad y te lo preparan con cariño. Son profesionales en el tema”, remarca.  

“Cuando voy allí para hacer fotos y vídeos, todo tiene mucho colorido y es muy bonito. A través de las imágenes e historias que compartimos en redes sociales, intentamos que la gente vea las novedades, los productos de temporada, cómo se preparan, etc, porque en esa frescura y calidad está la diferencia respecto a un supermercado”, explica Montse Barcons.

Una etapa complicada

Para los profesionales que trabajan en el mercado y para sus clientes, 2020 será un año para recordar debido a la pandemia global del coronavirus. El aforo del recinto fue restringido para prevenir riesgos sanitarios, solo se podía entrar por una puerta y en algunos momentos incluso se formaron colas en el exterior.

Pero el mercado no cerró ni un día al tratarse de un servicio esencial.

Ahora, las mascarillas, mamparas de protección y marcas en el suelo para señalar distancias de seguridad han pasado a convertirse en un elemento habitual más del lugar, dentro de la llamada “nueva normalidad”.

Pero a pesar de todas las dificultades, “muchos clientes continuaron viniendo e incluso los pedidos a domicilio echaron humo durante el período de confinamiento de la población”, explica la presidenta de los comerciantes.

“Suerte que habíamos puesto en marcha el nuevo servicio de reparto a domicilio en diciembre de 2019, porque ha servido de gran ayuda para gente mayor que no podía salir de casa durante el confinamiento”, añade Marta Jordà.

Los vendedores incluso han observado un repunte de clientela más joven durante el segundo trimestre del año. “Seguramente es porque querían comer bien y disponían de más tiempo”, dice la presidenta de los comerciantes del mercado.

Conexión mediterránea

Aunque la gran mayoría de clientes que acuden al mercado de Vilanova i la Geltrú son los propios habitantes de la ciudad o de otras localidades próximas, en algunas épocas del año también se puede observar la presencia de otro tipo de compradores: las personas que están pasando unos días, semanas o incluso meses de vacaciones en la comarca, bien alojados en los campings o segundas residencias.

“Visitar un mercado nos permite conocer cómo se vive en esa ciudad”

Jaume Carnicer, concejal de Mercados

Según explica Jaume Carnicer, concejal del Ayuntamiento y responsable de los mercados municipales, “en todo el Mediterráneo tenemos cierta tendencia, cuando viajamos, a visitar las playas, el centro de las ciudades y sus mercados, porque de alguna manera esto nos permite aproximarnos a la cultura local, el tipo de alimentación y conocer cómo se vive en ese lugar”.

“Y siendo Vilanova i la Geltrú una villa marinera que forma parte de la veguería del Penedès, hay un lógico interés por los vinos Denominación de Origen y el producto del mar. Seguramente por eso las paradas de pescado y marisco son la gran atracción del mercado”, indica Carnicer.

El mercado dispone de un bar en el interior, donde se cocinan y sirven platos elaborados con producto local y recetas tradicionales como callos con garbanzos, fricandó, cap i pota, bull de tonyina, sípia a la bruta…
En el bar del mercado encontramos este curioso cartel. Avisados quedáis.

Tendencias de consumo

De cara a los próximos años, Jaume Carnicer cree que el mercado continuará atrayendo a una nueva generación de consumidores “que van a buscar más la calidad, la venta a granel y las cantidades adecuadas, en lugar del producto empaquetado y plastificado, que supone un mayor desperdicio”.

En suma, según concluye el concejal responsable de mercados municipales de Vilanova i la Geltrú, “se está recuperando la tendencia a comprar alimentos como se hacía antes, buscando la proximidad, lo que además ayuda a potenciar las economías locales y la autenticidad“.

HORARIO DEL MERCADO

De lunes a viernes de 8 h a 14 h
Sábados de 7 h a 14 h
Tardes de martes y viernes de 17 h a 20 h (horario de verano: 17:30-20:30)

CÓMO LLEGAR:


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